¿cena en Paris?

El hombre de la compañía de desratización llego tan puntual, que no había tenido tiempo de acordarme que lo llame ayer histérica, porque había un ratón en mi casa. Apenas tuve tiempo de ponerme una bata por encima para, que el hombre no me viera con la ropa, de la noche anterior. Es una hora extraña, pensé, pero como había insistido tanto en que vinieran, me mandaron a alguien fuera de horas. Al abrir la puerta, me sentí hundida en la mas absoluta de las miserias, Diossss, era guapísimo, ¿como podía alguien tan guapo, dedicarse a matar ratas? ¿y como podía yo encontrarme con tan penoso aspecto, con aquel "adonis" delante?
- Llueve a cántaros - dijo, mi respuesta fue una especie de ¿siiiii? carraspeante que salió de mi garganta en forma de pregunta. - Bueno veamos, la rata, donde la vio por ultima vez.- Me sentí avergonzada, yo, que había recibido a tantos hombres, dueña y señora de mi misma, ahora me sentía avergonzada, y apunto estuve de pedirle a aquel maravilloso "matarratas", que esperara un momento, para poder vestirme adecuadamente.
Sonó el teléfono, y el hombre seguía esperando, -un momento- le dije... era Nina, se había quedado la noche anterior muy preocupada por mi, al ver que me marchaba con un desconocido "dandi". Nina estoy bien te llamo luego, y colgué.
Aquel maravilloso hombre que minutos antes había llamado a mi puerta permanecía allí de pie, esperando - por favor, la rata, quiero irme a comer, son casi las tres - dijo; sonó el teléfono nuevamente, le señale la dirección por donde vi al ratoncillo, con el dedo, mientras descolgaba el teléfono - Nina ya te he dicho que estoy bieeen- al otro lado del aparato una voz masculina, que me era familiar, contesto,- me alegro de que estés bien, pero no soy Nina, ¿aceptas la invitación para cenar esta noche?-.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home